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Los hogares inteligentes

Smarthome

Los hogares inteligentes ya no son ficción. Tal vez aún no se pasee por nuestra casa ese robotito canturreando, vigilando el hogar, pasando la aspiradora por la alfombra de nuestro salón… o no exista aún un sistema operativo capaz de hablarnos y enamorarnos, como lo hizo la voz de Scarlett Johansson con el protagonista de Her. Pero vamos, que en camino estamos. Y es que al igual que los cyborgs en medicina, la domótica forma ya parte de nuestras vidas y viene para quedarse. Su finalidad es la de ahorrar y ganar, en todos los sentidos: con ella ahorramos tiempo, dinero y energía; ganamos en seguridad, autonomía y calidad de vida. Alarmas, termostatos, videoporteros, enchufes inteligentes… Si miramos a nuestro alrededor seguramente encontremos en nuestra casa muchos ejemplos de instalación domótica; de los cuales los más punteros controlamos hoy en día ya incluso estando en la calle. Tampoco es cosa de ricos, como puedan pensar algunos. De hecho está diseñada para reducir gastos tan comunes como la factura de la luz, entre sus tantas funciones.

Según la RAE

La RAE la define como el “conjunto de sistemas que automatizan las diferentes instalaciones de una vivienda”,

El término viene...

El término "domótica" viene de la unión de dos palabras: domus (casa en latín) y autónomo (de raíz griega, que quiere decir “que se gobierna a sí mismo”).

Ahorro energético, consumo responsable

Se trata de avanzar, pero con cabeza. Por eso una de las mayores ventajas que ofrece la domótica es la posibilidad controlar el consumo energético de cada hogar. Calefacción, aire acondicionado, sistemas de iluminación, electrodomésticos… Acabaríamos antes mencionando qué no es posible monotorizar a día de hoy pulsando una tecla o pantalla sentados en la cocina, zapeando en el sofá. En cualquier lugar, realmente, usando un dispositivo móvil, portátil u ordenador de mesa. Si resulta que al salir de casa con las prisas dejamos olvidada cualquier cosa cargando, innecesariamente, tenemos ya la posibilidad de controlar a distancia ese enchufe inteligente (de control remoto) y desconectarlo en el momento que queramos. Este debe estar configurado automáticamente con la red Wifi de nuestra casa, eso sí, para manejarlo desde la aplicación móvil.

La domótica nos permite controlar instalaciones automatizadas fuera y dentro de nuestra vivienda / Asociación Española de Domótica (CEDOM)

Con las instalaciones domóticas ahorramos en definitiva agua, electricidad y combustibles. Agua con grifería inteligente y control de riego, entre otras funciones; combustibles gracias a sistemas reguladores de fuga de gas y climatización. Estos últimos nos avisan por ejemplo de que hay ventanas abiertas cuando la climatización está activada. La domótica nos permite además establecer programación de los distintos sistemas para acomodarlos a nuestras necesidades.

Más seguros y conectados que nunca

Podríamos decir que los moradores de casas inteligentes duermen más tranquilos que nadie. Y es que en estos hogares los sistemas de intrusión y alarma pueden simular incluso que hay personas en nuestro territorio gracias al encendido y apagado de luces. O como acabamos de ver, nos alertan si una fuga de gas puede causar una explosión inminente.

La domótica además nos permite trabajar desde casa y disfrutar de un amplio abanico de ocio y entretenimiento: acceso a Internet, televisión digital, videoconferencias, tele-enseñanza, cine en casa… etc. etc. etc. Mundo infinito de acceso a la información. Mundo de redes. Sobre eso qué os vamos a contar.

La domótica como inclusión social

Instalar un sistema domótico, por lo menos a nivel básico está al alcance de cualquier bolsillo. Culsilerías aparte, merece la pena apostar por todo aquello que agilice nuestras tareas domésticas en el día a día. Cuanto más funcional sea una vivienda, más podremos disfrutar de nuestro tiempo libre. Con una pequeña pero inteligente inversión recuperaremos el dinero en gastos ahorrados rápidamente y podremos incluso presumir de contribuir a respetar un poquito más el medio ambiente. Mira por dónde.

Una buena inversión

Instalar un sistema domótico, por lo menos a nivel básico está al alcance de cualquier bolsillo. Culsilerías aparte, merece la pena apostar por todo aquello que agilice nuestras tareas domésticas en el día a día. Cuanto más funcional sea una vivienda, más podremos disfrutar de nuestro tiempo libre. Con una pequeña pero inteligente inversión recuperaremos el dinero en gastos ahorrados rápidamente y podremos incluso presumir de contribuir a respetar un poquito más el medio ambiente. Mira por dónde.

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